Literatura Espirita Kardesiana en El Salvador

Buenas tardes hermanos Espíritas, que se han hecho presente a este Primer Congreso Espírita de Centro América, Sección El Salvador "Carmen Carpio y Amalia Domingo Soler", evento que marca un hito en el desarrollo del Espiritismo en este país, después que por motivos diversos se interrumpió por lo que ya conocemos. Reciban pues, fraternales saludos.

He sido encomendado para hablar un poco de la literatura Espírita a la luz del Maestro Allan Kardec, en El Salvador. El Tema resulta por si, interesante, abarca facetas del Espiritismo, es decir, una, es parte de la historia, otra de la Doctrina y su parte práctica experimental. Dicho de otra manera, es como abrir un resumen que dejamos abierto, para continuarlo en otras exposiciones.

El Espiritismo en El Salvador, prácticamente se estructura a finales del siglo XIX, época de la cual no tenemos muchos datos documentales, pero por la "oralidad", se sabe que ya entonces había Espiritismo en el país.

Por algunas conversaciones que he sostenido con descendientes, de aquellos hermanos espiritistas sabemos muchas cosas, que hoy vienen a ser indicios. Aún más, en pláticas que se han sostenido con espiritistas mayores, se conoce como fue la vida espiritistas de aquellos tiempos. Y por un Documento que circula en forma restringida, que escribió y publicó el hermano Julio Contreras Castro, conocido como Julio C. Castro, documento que tituló: "¿Los Muertos no se aparece, solo parece, que se aparecen?" , basado en artículos periodísticos que publicó en El Diario El Mundo, en mil novecientos setenta y cuatro, en el que se encuentra información de mil novecientos veinte y seis.. Y en conversación sostenida con el hermano Mario Mayorga, quien adelanta que en la década del treinta del siglo pasado, habían funcionando, solo en San Salvador, varios "Centros" que algunos se denominaban espiritista, y otros, espiritualistas, que a decir verdad, eran "Centros" Mediunímicos.

También, tenemos noticias que, en esa misma época funcionan en el Sur de la ciudad de San Salvador, la "Escuela Magnética Espiritual de la Comuna Universal", que funcionó en la década de 1950/60, en la colonia El Carmen del barrio de la Vega, cuyos Directores fueron Francisco Archila su hermano, y otro "Centro" dirigido por el hermano Amaya, cuyo nombre no se pudo obtener. Esta escuela estaba ubicada en la Avenida España y 23 Calle Poniente. Todas eran de tendencia "Heliosófica Magnética", que seguían las enseñanzas del hermano Joaquín Trincado. Pero una vez que desencarnaron los Directores de este espiritismo fueron desapareciendo del país, esas escuelas y esa Doctrina.

Como ya he dicho el Espiritismo ene. Salvador, es de larga data. El Espiritismo, como todas las cosas de la vida, no ha sido lineal, simétrico, ha tenido alzas y bajas. Entonces, pues, el Espiritismo salvadoreño ha tenido que recorrer largo camino, su evolución ha sido -y es - es lenta. Creo porque se le ha dado mucha importancia a la parte empírica, práctica, es decir, que se ha dejado un poco de lado la teoría -la Doctrina- y se ha potenciado la práctica. Eso es comprensible, hasta cierta forma, porque al país no llegaban libros (material impreso y otras formas de teoría) Y, otra razón de peso, es que deliberadamente se ha venido confundiendo Médiumnidad con Espiritismo, propiamente dicho. -No hay conocimiento posible- si no se parte de la teoría y la práctica, esa combinación inteligente, racional es la que nos hace crecer espiritualmente.

Decíamos un rato, que el Espiritismo es de larga data en El Salvador. Se tiene conocimiento que a mediados del siglo pasado, hubo escritores y poetas, que incluso elevaron sus ideas espiritistas a la Literatura -Bellas Letras-. Y entrando a la otra mitad del siglo, se realizaron conferencias públicas con un gran auditorio, llenando salas como la de la Lotería Nacional.

Volvemos al hermano Mayorga -Médium de aportes-, espiritista de experiencia, manifiesta que a principios del siglo pasado conoció, entre algunos espiritistas nacionales como al hermano Tomás Bonilla, entusiasta fundador de la antigua Primera Federación Espiritista Salvadoreña, también conoció a los hermanos Carlos Urrutia, Juan Alberto Martí, Julio Contreras Castro -conocido por Julio C. Castro-, de quien ya hemos hablado; a las hermanas espiritistas Carmen Carpio de Velásquez y a María Teresa Moreira -conocida por su seudónimo artístico por "Telésfora"-. Menciona el hermano Mayorga que El Salvador participó en forma activa en el Congreso Espiritista, que se celebró en México D.F., en mil novecientos setenta y cuatro, donde se tuvo participación destacada.

La Doctrina Espírita a la luz de Allan Kardec

El Espiritismo en El Salvador, se vino practicando como "Espiritualismo" y creo, que ese fenómeno se dio en toda la región de Centro América, tal vez se debió porque no llegaba material impreso doctrinario, -ni de otra forma-, entonces lo que se tenía era un Espiritismo práctico, si es que lo podemos llamar así. Y eso no ha dejado de causar algún daño, porque dio lugar a confundir el "trabajo" de Médium con Espiritismo. Que en lugar de crecer, congeló y creó confusión. También hay que agregar, que habemos algunos espiritistas que no nos gusta informarnos, formarnos, educarnos metodológicamente en el cuerpo de la Doctrina. Nos conformamos con lo que se dice en "El Tapete" por los hermanos Espíritas que se "presentan". Y lo más delicado de la cuestión, es que creemos dogmáticamente, sin someter al análisis, a la razón en forma crítica.

Pues bien, es hasta el año de mil novecientos setenta y seis, aproximadamente, que se comienza a conocer la Doctrina Moderna Espírita - ¡Y, esto hay que celebrarlo!-, sistematizada por el Hermano Allan Kardec. El volumen que despierta interés, entre algunos hermanos espiritistas, es el "Libro de los Espíritus". Posteriormente se va a mostrar mayor entusiasmo por el "El Libro de los Médiums". - ¡Y, con este Libro paremos de contar!-. Esto tiene una explicación racional, el salvadoreño de ayer y de hoy, le despierta mucho interés "lo desconocido y la novedad", y ha querido ver en la Médiumnidad -algo de magia- espectáculo adivinatorio. ¡Más no se da cuenta, pasa inadvertido que la Médiumnidad, en cualquiera de sus formas, la tenemos todos los seres humanos -sólo los humanos enfatizo-, y no hay nada de mágico, ni de pitonisa en estas facultades que el Creador nos ha prestado.

El recorrido salvadoreño para asimilar la Doctrina Espírita Kardesiana, ha sido lento. A propósito, dicen algunos que los libros que los Hermanos Espiritas invisibles, evolucionados dictaron y que el Hermano Kardec interpretó y sistematizó, porque eso es lo que hizo él, son buenos para leerlos, pero les saca roncha estudiarlos. De esa manera solo sacan información, pero les cuesta mucho trabajo llegar a la formación Espírita.

No soy yo el indicado, pero me atrevo a sugerir un consejo, para estudiar la Doctrina Espírita, hay que hacerse de un método de estudio, no avanzar si no se tiene clara la idea principal, saber separar las ideas secundarias que apoyan el concepto, cuando eso se logra, entonces se avanza. Hay que ser acucioso, tener criterio crítico, no porque han sido los hermanos desencarnados los que han dado esta doctrina hay que aceptarla, así porque así, hay someterla al crisol de la inteligencia y la razón. -¡Ningún dogmatismo es bueno, hay que enriquecer con nuestra experiencia la Doctrina Espírita-, Eso es lo que plantea el Maestro Kardec.

Continuando con el tema, Si fue en mil novecientos setenta y seis que entró al país la Literatura Kardesiana, hay que decir que eso no fue un fenómeno espontáneo, ni tampoco ha sido a "marcha forzada" su culturización. Hoy en día, cualquier persona habla de espiritismo, ya sea para aceptar o para rechazar, o hacer un gesto de indiferencia.

A propósito, relataré una anécdota que me ocurrió caminando por esos caminos de la curiosidad que se dan en la vida: en una visita que hice a una señora, cuyo nombre cae en la reserva, esa señora semianalfabeta, "espiritista" aficionada a la cartomancia, habló con respeto de Kardec y tenía una fotografía pequeña del Hermano puesta en su retablo de fotos. Mi interlocutora me habló de generalidades del Espiritismo Kardesiano, y entre las cosas que recordaba del Hermano Kardec, era aquella referencia a la "Danza de las sillas y mesas" en Estados Unidos, ocurrida en la década del cuarenta del siglo XIX.

Con este breve relato, destacó que la Doctrina Espírita Kardesiana ha entrado por libros, pero también hay que señalaren forma verbal por la "oralidad". Y esto se explica, porque a la memoria le es más fácil registrar y conservar detalles de una plática, que de un capítulo de la Doctrina.

Entre los salvadoreños, hay libros que tienen más acogida que otros -no es remarcar-,: pero por ejemplo: "El Libro de los Espíritus", que es la filosofía, la espina dorsal de la Doctrina Espirita, tiene cierta aceptación. Pero, "El Libro de los Médiums" que es la parte empírica, práctica experimental, es el más favorecido, por su misma estructura de contenidos. Y porque nos gusta lo novedoso, lo curioso que resulta para algunos tratar de conocer el más allá, lo esotérico, dirían los espiritualistas. El otro libro que tiene buena acogida es: "Los Evangelios según el Espiritismo", este es el Libro de la Moral Espírita. ¿Y por qué tiene aceptación? La lógica nos indica porque va en consonancia con la formación cultural judeo-cristiana (católica), en que hemos sido educados y crecido. Yo lo entiendo así. Y quizá uno de los Capítulos que más llama la atención de este libro, es el correspondiente es: "La Fe transporta Montañas". Tal vez se podría explicar ¿Por qué le gusta a la gente?. Resumo que sin fe, el hombre está vacío.

Por lo que venimos diciendo, aquí vale la pena hacer un alto en el camino, diciendo: El Espiritismo no confronta con ninguna filosofía, ni ciencia civil de ninguna naturaleza. Tampoco se opone, o favorece a ninguna secta, credo ni religión. Su filosofía está dentro del marco del conocimiento espiritual de los hermanos Espíritas invisibles, que nos antecedieron: -Moisés, Akenatón, Jesús de Galilea, Mahoma, Thot, Buda, Sócrates, Aristóteles, Pitágoras y otros hermanos iluminados que dieron la "sabiduría" espiritual al hermano Allan Kardec.

Se hizo esta digresión, porque dentro de de la racionalidad del Hombre, conviene fijar la calidad y universalidad de la Espírita. Aunque en Occidente, en esta cultura judeo-cristiana, a veces, se quiere circunscribir el Espiritismo solamente al Cristianismo (Católico/ Ortodoxia/ Protestante). Pero no es correcto, ni debe hacerse, porque la multiciplidad de planos (Mundos) invisibles y la pluralidad de almas y vidas que vivimos no está de acuerdo con sectarismos, dogmatismos, menos razas, colores y credos. Debemos estar conscientes que el Espíritu es una individualidad que abarca al planeta y al universo. Finalmente que todo se mueve y renueva conforme a leyes que son parejas.

Creo que para ir poniendo punto final a esta charla, convine decir después del apartado que hicimos, que hay dos libros de la Doctrina Espírita, que casi son desconocidos para muchos salvadoreños, me refiero "Al Cielo y el Infierno". Lo mismo ocurre con el otro libro: "La Génesis" , este libro diría, es la "Cosmogonía" de la Espírita, en el cual relatan los Espíritus cuál es el origen de todo, como se formó el Planeta Tierra, origen y nacimiento del Hombre y finalmente, cual es el origen y estructura del Universo.

Este libro llama la atención., porque los Hermanos Espíritus que transmitieron los datos a Allan Kardec, lo hicieron a la luz de sus conocimientos -en aquella época-. Pero cuando se analiza, se critica algo, hay que tomar en consideración situando en un espacio temporal en que se dio y obtuvo ese conocimiento. ..

Pues bien, hermanos he tratado, no se si lo logré, mi intención era llevarlos por el sendero que han recorrido los salvadoreños para llegar a conocer -y se sigue conociendo- la Literatura Espírita Kardesiana. Gracias, gracias y que El Creador y los Hermanos del Mundo Invisible nos ayuden y protejan.

San Salvador, 27 de Abril del 2006.

Lic. Alberto Orellana Ramírez
e-mail: aorellanaramirez@yahoo.com